domingo, 10 de mayo de 2015

"Pregúntale del tiempo y a ver si se acuerda de mí, pregúntale si es cierto que nadie la ve sonreír, pregúntale que añora y en que piensa cuando llora…"



Muchas veces necesitamos que alguien nos escuche.
Necesitamos gritar todo lo que pensamos.
Dejar escapar lo que nos atormenta.
Pero otras veces, necesitamos una voz conocida.
Que nos consuele.
Que nos entienda.
Que diga lo que callamos.
Que grite por nosotros.
Que nos haga sentir comprendidos,
Que nos haga sentir en casa,
Que nos abrace y apriete cada vez más con cada palabra.
Y es que, querido Robe, para mi, tu eres hogar.

Con tu espíritu imperecedero y tu locura transitoria  que baila tangos suicidas.
 Salir o quedar Cerca del suelo no es lo mismo sin ti sonando.
Si te vas y no vuelves a sonar por mis altavoces la puta y golfa soledad me consumiría.
Que yo ando sin Dios ni amo, pero me haces creer en Jesucristo García.
Desparecerás pero jamás podré quemar tus recuerdos.
Decidí, que Necesito droga y amor, y no hay droga más dura, que tu música.
Que ando buscando una luna, para compartir con un so payaso.
Mi vida esta en Standby mientras los altavoces no gritan mis pensamientos con tu voz.
Esta claro que  verte marchar por la vereda de la puerta de atrás,sería peor que recibir una pedrá en el corazón.


"Vosotros podéis hacer lo que queráis, ya sabéis, estáis en un país libre. Eso sí, que no os vean."
Grande Robe.




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