lunes, 17 de noviembre de 2014


No se vosotros, pero yo a cada persona importante de mi vida, le tengo asociada por lo menos una canción, y cuando suena, me es imposible no acordarme de esa persona. Y aunque parezca bueno, a veces las personas se van de nuestras vidas, y las canciones siguen sondando. Esta entrada va para esas canciones que dedicamos y por culpa de esa persona (o la nuestra) acabamos odiando  para siempre.

Imposible olvidarme del odio que me hiciste tenerle a Metallica.

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